La gastronomía del Quijote

Alejandro_de_Loarte_Cocina_Rijksmuseum

La novela de Cervantes es, entre otras muchas cosas, un magnífico testimonio de la gastronomía manchega que, en gran parte, se conserva todavía hoy.

Cervantes retrata la cocina de la época describiendo los alimentos que tenían a su disposición los diferentes personajes que cruzan sus páginas. En el Quijote se han encontrado hasta 150 formas de preparar los alimentos. Naturalmente, se trata  de la cocina de una sociedad pastoril, en la que se utiliza como ingredientes lo que el campo produce: caza, aves, legumbres, quesos, vino… Son las comidas típicas de los pastores, de las ventas y del propio don Quijote, un hidalgo rural de mediano pasar.

Sin embargo también hay referencia a los grandes banquetes y los alimentos que se servían en ellos, como en el caso de las bodas de Camacho o de los manjares que se sirven en casa de los duques.

Muchos de estos platos perviven en la gastronomía manchega de hoy e incluso algunos de ellos han recibido posteriormente nombres inspirados en el Quijote. Por ejemplo, las “dulcineas”, dulces que hacen las monjas en el Toboso.

La dieta de Alonso Quijano

“Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.” (Capítulo 1, PrimeraParte).

Esta descripción tierna y socarrona que podemos encontrar en la primera página de las aventuras del Quijote ya se ha convertido en una referencia clásica de la obra y un perfecto indicio de la presencia que la gastronomía tiene en la narración cervantina. Las rutas que recorren Quijote y Sancho están envueltas de sabores, aromas y productos de la tierra que el autor cita con frecuencia como un elemento más, tan relevante como cualquier otro, en la construcción de una de las historias más ricas y sabrosas de la literatura mundial.

Salpicón

 

Duelos y quebrantos

 

La comida de los cabreros (Capítulo XI. Primera Parte)

Los pastores contaban con productos muy diversos: la carne de los animales y todos los productos derivados de ella (chorizos, jamones, tasajos…), legumbres, frutas secas, bellotas, productos lácteos (nata, cuajada, queso…). Y los cocinaban de formas muy diversas y complejas, como por ejemplo un plato que aún hoy se come: los gazpachos de pastor.

Gazpacho de pastor

Estofado de cabra

Las bodas de Camacho (Capítulo XX. Segunda Parte)

Sancho, avisado por el agradable olor de la comida, se acerca a la zona en la que se celebran las bodas de Camacho, y encuentra un novillo entero a la brasa, relleno por doce lechones, ollas con carneros enteros, palominos, liebres, gallinas, pájaros, quesos… Esta abundancia era frecuente en los banquetes de personas ricas y principales.

Pan de Camacho

La cocina de los duques (Capítulos XLVII y XLIX. Segunda Parte)

En la casa de los duques también hay ricos manjares que el médico no permite que Sancho coma: perdices sazonadas, conejos guisados, ternera asada y en adobo, olla podrida… Más tarde le permitirán tomar salpicón y manos de ternera cocida.

Olla podrida

Perdices estofadas

Más recetas del Quijote

Tojunto

Torreznos

Tiznao

Morteruelo

Atascaburras

Y de postre…

Mostillo

Pestiño

Quiero saber más…

El Centro Virtual Cervantes ofrece Gastronomía del Quijote, un espacio dedicado a la buena mesa de la época, en el que el visitante encontrará una selección de más de medio centenar de recetas del siglo XVII ilustradas. En ellas, para comprender los ingredientes y la elaboración de los platos, podrás leer textos y testimonios de Cervantes y de diferentes autores coetáneos al autor del Quijote. Pincha en la imagen y… a cocinar.

Gastronomía

Bibliografía

No es de extrañar así que otros estudiosos que saben también disfrutar de la buena mesa manchega y entender todo su significado hayan dedicado sus horas a la recopilación de las recetas, los productos y sus aderezos, los fogones y los rituales que rodean el mundo gastronómico de Cervantes. A continuación se presentan algunos de los textos  que se ocupan de estas cuestiones:

LA COCINA DEL QUIJOTE de Lorenzo Díaz
Madrid, Alianza Editorial, 2003.
Una de las principales obras que se han dedicado a recopilar el universo gastronómico cervantino, y en donde podemos encontrar, descritas con amenidad y precisión, una amplia relación de platos manchegos, -recios, contundentes, incontestables, por tanto-, presentes de formas más o menos directas en la narración de El Quijote . Buena literatura gastronómica, condimentada con citas literarias que vienen a cuento y documentadas preparaciones de los manjares con los que se tienta al lector.

A LA MESA CON DON QUIJOTE Y SANCHO de Pedro Plasencia
Barcelona, Suma de Letras, 2005.
Estamos ante un inventario de las principales preparaciones alimenticias que se podían encontrar en España durante el Siglo de Oro. Las andanzas del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha son la ocasión perfecta para conocer qué comían, -y cómo lo cocinaban-, hidalgos, campesinos, nobles, pícaros, y demás caracteres que poblaron las llanuras y pueblos manchegos durante el reinado de los Austrias. Tanto Quijotes como Sanchos encontrarán en la prosa clara y eficaz del autor la posibilidad de recuperar unos sabores intemporales que no deberían caer en el olvido de la gastronomía actual

OLLAS, SARTENES Y FOGONES DEL QUIJOTE de Gloria Sanjuan
Barcelona, Hobby Club, 2004
En sus diversas andanzas, Don Quijote y Sancho atraviesan un puñado de cocinas y todas ellas aparecen recogidas en este volumen. Entre las muchas ollas, sartenes y fogones, podemos encontrar, entre mil posibilidades más, el salpicón nocturno junto a la gallina que Sancho disfrutó durante las bodas de Camacho. En definitiva, toda la cultura gastronómica de la Mancha del momento reunida en un repertorio culinario abundante y glorioso, que sirve al mismo tiempo de testimonio de tiempos pasados y de invitación a su actualización.

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